Preguntas frecuentes
Lo que sueles preguntarnos.
¿Cómo trabajáis?
Seguimos siempre el mismo camino: diagnosticar, ejecutar y sostener. Primero delimitamos el problema y medimos cuánto cuesta; después llevamos la solución al terreno contigo; y por último formamos a tu equipo para que se sostenga sin nosotros. Detrás hay metodologías contrastadas de mejora de procesos (Lean y Six Sigma), pero lo que verás es el resultado, no la teoría.
¿Hacéis due diligence?
La due diligence como tal, no: lo que hacemos es comprobar que los números que hay en ella son reales. Y eso significa bajar al terreno, a donde ocurren las cosas, y verificar si esas cifras se sostienen o hay algo que revisar — antes de que comprometas tu dinero.
¿Podéis decirme cómo va mi operativa hoy?
Sí. Te damos el número real de cómo está funcionando hoy tu operativa, sea un negocio o una industria: qué rinde, qué se pierde y dónde. Es el mismo trabajo que hacemos al revisar una due diligence, pero mirando tu propia casa.
¿Cómo sabéis si esa máquina o ese software es el adecuado?
Comprobamos que lo que te están vendiendo en la presentación o en el folleto sea exactamente lo que necesitas. Lo verificamos sobre cuatro ejes: exactitud (si acierta), precisión (si repite el mismo resultado), robustez (si aguanta cuando algo cambia) y asimilación (si tu equipo puede hacerlo suyo de verdad).
¿Qué formaciones hacéis?
Formación práctica con diploma de participación: mejora de procesos (Lean), orden y organización del puesto de trabajo (5S), reducción de errores y defectos (Six Sigma) y gestión de proyectos y trabajos. Para particulares y para grupos de empresa. Y en industria, formación y soporte en cómo usar los equipos de inspección — la metodología y la mentalidad de calidad que hay detrás —, incluidas las máquinas de inspección de vidrio cuando hacen falta.
¿Cuánto dura un proyecto?
Depende del alcance, pero los puntos de entrada son cortos a propósito: el diagnóstico y los primeros trabajos se miden en días, no en meses. La implementación ya depende de lo que haya que cambiar — y eso lo sabrás antes de comprometerte, no después.
¿Y si al final no hay nada que arreglar?
Te lo decimos. Si al mirar los números no hay nada que merezca la pena tocar, preferimos decírtelo y quedarnos sin proyecto antes que venderte algo que no necesitas.
¿Trabajáis solo en Andorra?
No. Tenemos la sede en Escaldes-Engordany, pero venimos de trabajar en más de diez países y seguimos yendo a donde haga falta. Trabajamos en español, inglés y francés — y Kanto responde en cualquier idioma.
Ya tengo proveedor. ¿Os pisáis?
No venimos a sustituir a nadie. Muchas veces es justo lo contrario: que lo que ya has comprado acabe funcionando, o ayudarte a exigirle a tu proveedor lo que prometió.